reserva natural municipalVecinos de la Reserva Natural Santa Catalina de Lomas de Zamora denuncian que las obras que está realizando la empresa Ferrocarriles Argentinos S.A a lo largo del ramal Haedo-Temperley tendrán en el predio protegido un impacto ambiental que perjudicará a la flora, fauna, funcionalidad y estética del lugar. En protesta, realizarán una mateada este sábado a partir de las 17 en la reserva para exigir que se cumpla con la ordenanza que prohíbe las modificaciones en el lugar.

A su vez, en el conflicto está involucrado en Municipio de Lomas de Zamora quien es el que autorizó en un principio las obras en las diferentes zonas por las que se despliega la obra. Aunque no hay una postura oficial, los vecinos aseguran que no existe ningún impedimento de su parte para evitar que las construcciones ingresen al predio protegido por ley.

Javier Savoia, uno de los vecinos auto convocados en defensa Santa Catalina, explicó que la intención de la empresa de trenes es “colocar unos paredones de más de un metro para delimitar el lugar dónde irá la vía y también unas rejas que superarán los dos metros”. “El argumento que sostienen es que van a servir para la seguridad y marcación de los andenes”, aclaró.

En este sentido, aseguran que estas modificaciones “no significan seguridad” porque “al ser una zona con características casi rurales va a causar un perjuicio a la misma porque el movimiento del suelo que causan las maquinarias afectan a la flora y fauna del lugar poque afectan al terreno”.

“La flora va a ser pisoteada y también va a haber tala de árboles. Por el lado de la fauna, los animales no van a poder circular libremente de un lugar a otro de las vías, que es lo que suele suceder cuando hay gente en la reserva. También va a perjudicar la tarea de los guardaparques porque tienen todo un manejo y cuidado de las zonas recreativas e intangibles que de esta manera no lo van a poder hacer porque van a tener vedado el paso”, detalló en diálogo con DiarioConurbano.com.

Además, Santa Catalina es estéticamente “casi un 100% natural” y las obras significan que “un cordón grueso la va a dividir en dos”. Por estas razones, los vecinos exigen que se haga cumplir la ordenanza municipal que protege a la reserva, además de las declaraciones de “patrimonio histórico nacional” (1991) y “patrimonio histórico provincial” (1992).

En este marco, Javier indicó que la obra se aprobó, comenzó y que se paró por la presión del grupo de autoconvocados que se encargaron de hablar con la constructora que tiene la licitación, Coninsa. Sin embargo, les llegaron rumores de que este lunes se reanudarían las construcciones e invadirían el predio que defienden.

“El Municipio se mantiebe abierto al diálogo pero lo que nosotros queremos es que se cumpla la ordenanza y que se realicen las gestiones que se tienen que hacer para frenar definitivamente la obra. Por otro lado, desde la empresa no hay ninguna postura formal pero informalmente sabemos que dicen que ellos no sabían de este conflicto y que acomodarían la traza para que perjudique lo menos posible”, puntualizó Savoia.

   
   
   
   
   
   

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